Por Federico J. Díez y Daniel Leigh

(Versiones en EnglishPortuguês)

El creciente poder y patrimonio económico de las grandes empresas —desde líneas aéreas hasta compañías farmacéuticas y de tecnología avanzada— suscita inquietud en torno a un exceso de concentración y poder de mercado en manos de demasiado pocos. En particular, en las economías avanzadas se achaca al creciente poder de mercado empresarial un bajo nivel de inversión a pesar de utilidades cada vez más voluminosas, decreciente dinamismo, débil productividad y una caída de la participación de los trabajadores en el ingreso.

El ascenso de los gigantes empresariales plantea nuevos interrogantes sobre la perdurabilidad de esta tendencia y la eventual necesidad de repensar las políticas para mantener una competencia equitativa y saludable en la era digital. Sin embargo, el poder de mercado de las empresas es difícil de medir, y los indicadores comunes como la concentración de mercado o las tasas de rentabilidad pueden conducir a equívocos.

Esta entrega de "El gráfico de la semana" muestra que el tema transciende el ámbito de los gigantes tecnológicos. Es un documento de trabajo que publicará el FMI utilizando datos de empresas cotizadas en bolsa de 74 países. Concretamente, graficamos el sobreprecio promedio de los bienes y servicios de todas las empresas, comparando precios en las economías avanzadas y las economías emergentes y en desarrollo. Un sobreprecio es lo que cobra una empresa por sus productos, en comparación con lo que le cuesta producir una unidad adicional del mismo producto, expresando esa relación en forma de coeficiente. Eso da una idea del poder de mercado.

Dos hechos saltan a la vista. Primero, en las economías avanzadas, los sobreprecios han aumentado significativamente —43% en promedio— desde la década de 1980, tendencia que se aceleró en la década actual. Segundo, en las economías de mercados emergentes y en desarrollo, ese aumento fue mucho más moderado, de 5% en promedio desde 1990.

Un análisis más profundo muestra que el aumento de los sobreprecios en las economías avanzadas estuvo impulsado más que nada por empresas "superestrella" que lograron incrementar más su poder de mercado, en tanto que los sobreprecios de las demás básicamente se mantuvieron invariables. Es interesante constatar que ese patrón se observa en todos los sectores económicos generales, no solo en el de la tecnología de la información y las comunicaciones.

¿Tendría que suscitar preocupación este fenómeno? Sin ir más lejos, sí; sobre todo si la tendencia continúa. Nuestro estudio demuestra que, partiendo de niveles bajos, los sobreprecios más grandes están asociados inicialmente con un nivel creciente de inversión e innovación, pero esa relación pasa a ser negativa cuando el poder de mercado es excesivo. Además, el vínculo entre sobreprecios e inversión e innovación es más negativa en los sectores con fuerte concentración de mercado.

Otra de nuestras determinaciones es la presencia de un vínculo negativo en las empresas entre la participación de la mano de obra y los sobreprecios, lo cual implica que la participación del trabajo en el ingreso disminuye en un sector cuando el poder de mercado aumenta. En otras palabras, cuando el poder de mercado es mayor, la proporción de los ingresos empresariales que reciben los trabajadores es menor y la proporción que se vuelca a las utilidades es más alta.

¿Cuáles son las implicaciones para la política económica? Eso dependerá de los factores que están detrás de este aumento del poder de mercado internacional, tema aún no dirimido. Entre las posibles causas se ha mencionado la expansión de los activos intangibles como el software, los efectos de red (cuando el valor de un producto para el usuario aumenta a medida que se incrementa el número de usuarios del mismo producto) y una menor vigilancia antitrust. Es un tema que habrá que estudiar más a fondo.

Una conferencia organizada por el FMI, el Banco Mundial y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos profundizará en el poder de mercado de las empresas, las políticas de competencia, la (des)regulación de los mercados de productos y sus efectos macroeconómicos.

Mire un video sobre “La digitalición y la nueva edad de oro” durante un seminario organizado en las Reuniones de Primavera de 2018 del FMI y el Banco Mundial.