Por Christine Lagarde

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Es difícil observar los saltos y las caídas vertiginosas de criptoactivos como los bitcoines sin pensar en la tulipomanía que barrió Holanda en el siglo XVII o la reciente burbuja tecnológica. Como más de 1.600 criptoactivos en circulación, parece inevitable que muchos sobrevivan el proceso de destrucción creativa.En un blog publicado el mes pasado, escribí sobre el lado oscuro de los criptoactivos, incluida la posibilidad de utilizarlos para el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Hoy deseo examinar la promesa que encierran. Un análisis frío de los criptoactivos no debería conducirnos ni a la criptocondena ni a la criptoeuforia.

Del mismo modo en que algunas tecnologías nacidas de la burbuja informática nos han cambiado la vida, los criptoactivos que sobrevivan podrían influir considerablemente en la manera en que ahorramos, invertimos y pagamos las cuentas. Es por eso que las autoridades deberían mantener una actitud abierta y elaborar un marco regulatorio imparcial que reduzca los riesgos y a la vez permita que el proceso creativo dé fruto. Esa es una de las cosas que mencioné en un discurso ante el Banco de Inglaterra el año pasado.

¿Cuáles son los posibles beneficios? Las respuestas ya están tomando cuerpo.

Rapidez y costo bajo

  • Los criptoactivos hacen posibles operaciones financieras rápidas y poco costosas, ofreciendo al mismo tiempo la comodidad del efectivo. Algunos servicios de pagos realizan transferencias al extranjero en cuestión de horas, ya no de días. Si las criptomonedas emitidas privadamente siguen siendo riesgosas e inestables, podría surgir una demanda para que los bancos centrales suministren dinero en modalidad digital, una idea que analizamos en la próxima edición del informe sobre la estabilidad financiera mundial.
  • La tecnología en la que se basan las criptomonedas —que se conoce como libro mayor distribuido, o LMD— podría facilitar un funcionamiento más eficiente de los mercados financieros. Los “contratos inteligentes” de ejecución y cumplimiento automático podrían eliminar la necesidad de algunos intermediarios. El mercado de valores australiano ya ha anunciado que recurrirá a la tecnología de LMD para administrar la compensación y la liquidación bursátil.
  • El almacenamiento cifrado de registros importantes es otro uso prometedor. El sector de la salud está estudiando cómo emplear la tecnología de LMD para mantener expedientes confidenciales brindando simultáneamente acceso a las empresas de seguros y otros usuarios autorizados.
  • En las economías en desarrollo, estos avances pueden ayudar a proteger los derechos de propiedad, afianzar la confianza del mercado y promover la inversión. En Ghana, donde la propiedad inmobiliaria a menudo es objeto de controversias, una plataforma LMD llamada Bitland promete ayudar a resolver el problema dejando oficialmente asentadas las ventas de terrenos.

Un equilibrio mejor

En mi opinión, la revolución de las tecnofinanzas no eliminará la necesidad de intermediarios de confianza, como brókeres y banqueros. Sin embargo, esperamos que las aplicaciones descentralizadas impulsadas por los criptoactivos conduzcan a una diversificación del panorama financiero, un equilibrio mejor entre los proveedores de servicios centralizados y descentralizados y un ecosistema financiero más eficiente y potencialmente más resistente a las amenazas.

¿Cuáles son las implicaciones para la estabilidad financiera? Según nuestras estimaciones preliminares, teniendo en cuenta que su alcance es pequeño y que sus vínculos con el resto del sistema financiero son limitados, los criptoactivos no representan un peligro inmediato. Aun así, los reguladores deben mantenerse atentos: los criptoactivos pueden acentuar los riesgos de una operatoria sumamente apalancada e intensificar la transmisión de los shocks económicos si se integran más íntimamente a los productos financieros.

Además, los bancos y otras instituciones financieras enfrentarán retos a sus modelos de negocios en caso de que se produzca un vuelco a gran escala hacia los criptoactivos como sustitutos de las monedas emitidas por los gobiernos. Desde el punto de vista de los reguladores, podría complicarse la tarea de velar por la estabilidad de un sistema financiero más difuso y descentralizado. Los bancos centrales podrían tener más dificultades para actuar como prestamistas de última instancia en caso de crisis.

Enfoque imparcial

Antes de poder transformar la actividad significativa de manera sustancial y duradera, los criptoactivos tendrán que ganarse la confianza y el apoyo de los consumidores y las autoridades. Un primer paso importante será forjar un consenso dentro de los círculos regulatorios mundiales en torno al papel que los criptoactivos deben jugar. Como no conocen fronteras, la cooperación internacional será fundamental.

Con sus 189 países miembros, el FMI puede desempeñar una función crítica, ofreciendo asesoramiento y sirviendo de foro para el diálogo y la colaboración en pos de la elaboración de un enfoque regulatorio uniforme.

Para eso, debemos mantenernos al tanto de la rápida evolución de los mercados y las tecnologías. Debemos apresurarnos a eliminar las lagunas de conocimientos que inhiben un monitoreo eficaz de los criptoactivos. Debería haber una evaluación sistémica del riesgo y políticas de respuesta oportunas, así como medidas para proteger a los consumidores y los inversionistas, y resguardar la integridad de los mercados.

Comprender los riesgos a la estabilidad financiera que los criptoactivos podrían generar es vital para distinguir entre peligros verdaderos y temores innecesarios. Esa es la razón por la cual necesitamos un régimen regulatorio imparcial, que proteja de los riesgos sin desalentar la innovación.

Un enfoque realista nos puede ayudar a cosechar los frutos y sortear los obstáculos en el nuevo terreno de los criptoactivos.