Por Prakash Loungani, Chris Papageorgiou y Ke Wang

(Versión en English)

Los servicios, que de por sí generan 50% de la renta mundial y 70% del empleo, también están adquiriendo importancia dentro del comercio internacional. Las exportaciones de servicios —que representan casi una cuarta parte del total de exportación— desempeñan ahora un papel central en la economía mundial, gracias en gran parte a los avances tecnológicos.

El rápido abaratamiento de las telecomunicaciones, la creciente adopción de Internet en el mundo entero y la proliferación de servicios de banda ancha permiten brindar servicios pese a las distancias. Un corte de cabello todavía exige pasar por la peluquería, pero para muchos otros servicios, como los seguros o los diagnósticos médicos, el proveedor ya no tiene que ser local.

En nuestro nuevo estudio, examinamos esa evolución utilizando un conjunto de datos abundantes y detallados sobre el comercio mundial de servicios. Defendemos que ese comercio internacional virtual de servicios no solo está alcanzando el nivel de las exportaciones de bienes en muchos países, sino que también encierra nuevas oportunidades de crecimiento que podrían promover la productividad y el empleo, especialmente en economías emergentes y en desarrollo.

Nueva fuente de crecimiento para las economías en desarrollo

Como muchos países pueden aprovechar estos avances tecnológicos, el aumento de las exportaciones de servicios no está limitado a las economías avanzadas. Las exportaciones de servicios de los países en desarrollo se han multiplicado por 10 desde 1990, al doble de la velocidad del mismo fenómeno en las economías avanzadas; por ende, la participación de los países en desarrollo subió de 3% en 1970 a casi 20% en 2014. Esto no se debe solamente a la expansión de las exportaciones de servicios tradicionales, como viajes y transporte, sino también a los que hace posible la tecnología moderna, como los servicios para empresas (investigación y desarrollo, consultoría), los de informática e información, los financieros y la propiedad intelectual.

Según datos recientes, los servicios parecen experimentar el crecimiento de la productividad a través de los mismos mecanismos que tradicionalmente han hecho de la manufactura el principal motor del crecimiento. Gracias a la tecnología, los servicios ya no tienen que estar tan empaquetados: hoy es posible fragmentar una actividad de servicio en tareas esparcidas geográficamente, tales como los servicios de empresa tercerizados o los servicios bancarios en línea. Al igual que en el caso de los bienes, la productividad de los servicios puede beneficiarse de la especialización (una división del trabajo más fina) y la escala (costos unitarios de producción decrecientes).

Un conjunto de datos para el seguimiento de las exportaciones de servicios

Aunque sería prematuro afirmar contundentemente que los servicios están reemplazando a la manufactura como motores del crecimiento, la expansión de las exportaciones de servicios constituye un fenómeno importante que no debe perderse de vista. La contribución de nuestro estudio radica en crear un conjunto de datos sobre el comercio mundial de servicios de 192 países entre 1970 y 2014. Utilizamos información tomada de la base de datos estadísticos del FMI sobre la balanza de pagos para seguir la evolución de 66 subsectores dedicados a la exportación de servicios. Un portal de Internet brinda acceso a los datos y herramientas para producir gráficos y hechos estilizados.

Aprovechando la abundancia de estos datos, documentamos las tendencias mundiales de las exportaciones de servicios y las diferencias entre los distintos países a lo largo de las diversas dimensiones de las exportaciones de servicios. A nivel internacional, los servicios informáticos y de información y los servicios financieros se destacan entre los más importantes. En 2014, la exportación mundial de servicios informáticos y de información alcanzó los USD 300.000 millones; o sea, 10% del total. Análogamente, la exportación de servicios financieros también ha crecido con rapidez y se ha recuperado desde la recesión mundial hasta rozar USD 350.000 millones en 2014.

Este gráfico presenta la participación de algunos países en las exportaciones mundiales de servicios en 1990 and 2014. Estados Unidos continúa siendo el principal exportador de servicios, aunque su importancia ha disminuido significativamente. China, un reconocido exportador de bienes, también se está transformando en un importante exportador de servicios (en 2014, ocupaba el quinto puesto). India, muy conocida por la exportación de servicios de tercerización y apoyo para procesos de empresas médicas y financieras, se encuentra asimismo entre los 10 países más importantes; su participación en la exportación mundial de servicios se triplicó a más 3% durante el período 2000–13. Ya entre los 30 primeros de la lista, Tailandia, Brasil, Indonesia y Egipto están escalando puestos con rapidez.

Implicaciones para las estrategias de crecimiento

Nuestro conjunto de datos puede servirles a investigadores y autoridades para estudiar la creciente importancia de los servicios modernos en la economía mundial y el papel de las exportaciones de servicios en el proceso de transformación estructural. Los servicios tradicionales como el transporte, los viajes o el comercio minorista aún requieren una presencia física, pero aun así se están beneficiando de la participación en las cadenas mundiales de valor y son hoy más fáciles de comprar y vender gracias al significativo abaratamiento que ofrecen las tecnologías de punto, como por ejemplo la eficiencia de los combustibles. Además, el vuelco hacia la exportación de servicios modernos se ha difundido entre países con diferentes niveles de ingreso, gracias a lo cual se han transformado en uno de los segmentos de más vigoroso crecimiento dentro del comercio mundial.

Muchos mercados emergentes —entre ellos China e India— están buscando fuentes de crecimiento lideradas por los servicios. Ese tipo de crecimiento ofrece también oportunidades de diversificación y competitividad para los países que se encuentran en distintos puntos del espectro de desarrollo, sobre todos los ricos en recursos y los de bajo ingreso. Los servicios ahora contribuyen significativamente a la productividad de numerosas industrias manufactureras, ya que los países necesitan servicios —como los de las tecnologías de la comunicación y la información para abaratar la producción y mejorar su eficiencia— para que sus sectores manufactureros se desarrollen.

El comercio internacional de servicios ofrece oportunidades para la reasignación de trabajadores y la creación de empleos, y podría ayudar a corregir la creciente polarización de los mercados del trabajo. Según datos preliminares, los países que experimentan un mayor crecimiento de las exportaciones de servicios también experimentan, en promedio, un crecimiento más rápido del empleo. Asimismo, el comercio de servicios ha resistido mejor que el de bienes a los shocks y las crisis financieras, y las exportaciones de servicios de los países en desarrollo en general han sido más resilientes que las de las economías avanzadas.

Beneficios para todos

Nuestro conjunto de datos sugiere que la exportación de servicios puede desempeñar un papel decisivo, ya que ofrece una oportunidad para sustentar la integración económica mundial. En el caso de las economías avanzadas, el comercio de servicios de muy alta tecnología puede ayudar a conservar cierta ventaja competitiva en la escena internacional. Al mismo tiempo, la creciente facilidad de comercialización puede ayudar en la estrategia de diversificación de los países ricos en recursos naturales y los de bajo ingreso. Y para muchos países, los servicios pueden ser una vía hacia el crecimiento incluyente; por ejemplo, al crear oportunidades de empleo para la mujer.