Para la economía mundial, 2018 arrancó con buen pie, pero luego perdió impulso (Foto: scyther5/iStock)

Por Oya Celasun, Gian Maria Milesi-Ferretti y Maurice Obstfeld

(English,  Português)

La economía mundial arrancó con brío en 2018, gracias al repunte de la manufactura mundial y el comercio internacional en 2017. A medida que los inversionistas perdieron confianza en las perspectivas económicas internacionales , la aceleración se enfrió.

 

Una razón de la desaceleración es la imposición de aranceles en economías grandes —sobre todo Estados Unidos— y las represalias adoptadas por otras, como China. La creciente retórica proteccionista ha agudizado la incertidumbre en torno a la política comercial, y eso lastra las decisiones de inversión en el futuro.

 

A pesar de estas medidas, la economía estadounidense se expandió con rapidez en 2018, gracias a recortes de impuestos y un aumento del gasto que estimularon la demanda. En consecuencia, la Reserva Federal estadounidense siguió aumentando la tasa de política monetaria. Las tasas de interés de los bonos estadounidenses a largo plazo no subieron tanto, ya que los inversionistas perciben riesgos para el crecimiento y valoran la seguridad de los títulos públicos del país.

 

Como el crecimiento y las tasas de interés de Estados Unidos superaron los de otras grandes economías, el dólar de EE.UU. se apreció frente a la mayoría de las monedas en 2018.

 

La apreciación del dólar de EE.UU., sumada al menor nivel de riesgo que estaban preparados a aceptar los inversionistas financieros internacionales, generó presiones para algunas economías de mercados emergentes vulnerables. La mayoría vio su deuda externa encarecerse, aunque en muy distinta medida.

¿Qué le deparará 2019 a la economía mundial? Para saberlo, no se pierda la presentación de la Actualización de Perspectivas de la economía mundial el 21 de enero próximo.

Enlaces de interés:
G-20: Dar un impulso al crecimiento inclusivo
El crecimiento mundial se estanca a medida que los riesgos económicos se materializan
El sistema financiero es más sólido, pero en la década transcurrida desde la crisis han surgido nuevas vulnerabilidades